martes 22 de enero de 2008

Se aplaza la Protesta contra la discriminación en la UNAM

Saludos,

Les informamos que la Protesta contra la discriminación por preferencia sexual en la UNAM, agendada para el jueves 24 de enero, ha sido aplazada y tendrá lugar el miércoles 13 de feberero a as 12:00 hrs. La difusión y recolección de firmas en las instalaciones de la Universidad nos ha brindado más casos y más testimonios. Consideramos primordial asistir a las víctimas en la documentación de las agresiones sufridas e incomporarlos a la protesta como prueba tanto de la discriminación por preferencia sexual como de los abusos del cuerpo de vigilancia de la Universidad, Auxilio UNAM. Esperamos su participación en la protesta en esta nueva fecha.

Atentamente
Frente contra la discriminación por preferencia sexual en la UNAM

http://nodiscriminacionunam.blogspot.com
nodiscriminacionunam@gmail.com

lunes 14 de enero de 2008

Testimonio anónimo

El siguiente texto es el testimonio anónimo de un estudiante universitario que fue víctima de agresiones por parte del personal de Auxilio UNAM. Invitamos a todas las personas que lean esto a denunciar todo abuso de este tipo. Existen instrumentos que pueden ayudarlos en el proceso como el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED).

***

Esa vez salí de mi facultad, eran como las 3:00 pm y pues tuve ganas de darme una vuelta al Camino para desaburrirme un poco de mis clases. Fui a las parte que está enfrente del frontón. Pues iba yo caminando por los senderos sin más ni menos cuando llegaron tres tipos vestidos de civil, no percaté que eran auxilios hasta que vi que uno de ellos traía un walkie talkie. No tuve tiempo de hacer nada pues me me rodearon, me sujetaron de la mano haciendo manita de puerco y empezaron a patear muy fuerte en la espalda media y nalgas; el dolor me duró dos semanas. Después de eso me llevaron de una forma muy prepotente hacia fuera del bosque, al circuito en donde había varia gente que vio que me llevaban como si fuera un delincuente, a jaloneos, hasta donde estaba una camioneta de auxilios UNAM. Es una pick-up en la cual nos fueron subiendo como a cinco chavos aparte de mí. En todo momento nos dijeron que ya nos había llevado la chingada y cosas más fuertes que realmente no me dan ganas de escribir. Esa es la forma como nos trataron.

Llegamos a Seguridad UNAM en la entrada principal de CU sobre Av. Universidad y nos pasaron hasta una oficina en el fondo donde estaba la abogada, para mí de poco sirvió que fuera estudiante de la universidad dado que ella fue la primera en no defenderme como universitario sino todo lo contrario. Empezó a ofender y, lo clásico, decir “ajá, ya me trajeron mas maripositas”. Cuando llegamos ya había una patrulla esperando afuera para remitirnos al MP. La abogada solo anotó nuestros datos e inmediatamente nos metieron a la patrulla a seis, amontonados. De allí ya te imaginaras el hostigamiento y medio que nos iban metiendo el sargento y su ayudante en el recorrido, nos llevaron al MP de Coyoacán donde nos tuvieron una hora en el sol contra la pared y donde nos hicieron revisión para ver que traíamos. Ese día yo no traía dinero sino seguramente me lo hubieran quitado como a los otros chavos. Al ver mi credencial de la UNAM me dijeron que a ellos les valía que nosotros fuéramos lo que fuéramos y que si yo era estudiante de la universidad porque la licenciada no dijo nada al respecto. Me dejaron ir pues nadie estaba presentando cargos.

Regresé a quejarme allí mismo [Seguridad UNAM] de la golpiza que me dieron junto con mi madre, al momento de llegar a la misma oficina de seguridad llegó la abogaducha y negó que ella me hubiera visto golpeado- Lógicamente los golpes estaban bien acomodados y, peor aún, comenzó de una forma muy altanera y prepotente a gritarle a mi madre y decirle “Señora, yo no quería decirle pero su hijo estaba de puto con cuatro más allá en el bosque, yo no quería decirle pero por eso nos llevamos a su hijo”. Mi madre que sabe qué conmigo le dijo que mi vida personal no le interesaba, que ella estaba allí porque no es posible que la seguridad de la Universidad sea todo lo contrario, golpeadores de los estudiantes, y que ni siquiera se pueda garantizar los derechos que tiene un universitario a transitar libremente por su campus sin comprobarle los hechos acusatorios”. Le exigimos que nos diera los datos de los tipos de Auxilio [UNAM] de su dichoso operativo porque íbamos a presentar quejas en Derecho Facultativo, pero en todo momento nos negó información y nos corrió de allí a gritos. Ya no seguí con el caso porque en esos días estaba en exámenes departamentales que me absorbieron por completo.

Invitación a protestar contra la discriminación en la UNAM

(Post publicado originalmente el 11 de enero de 2008 en el blog personal de Guillermo de León)

A pesar de las constantes advertencias de mi madre de no quedarme en el campus muy tarde, Ciudad Universitaria siempre me había parecido un lugar seguro. Cuando he caminado tomado de la mano o tirado en el pasto con algún chico en las islas, las reacciones homofóbicas nunca han sobrepasado un par de encuentros con la inocencia infantil, más divertida que inmediatamente ofensiva. La primera vez ocurrió hace poco menos de un año, yo estaba acostado con alguien en el pasto cuando un niño que vendía dulces se aproximó a nosotros y, después de ofrecernos su mercancía, me preguntó por qué mi novia tenía barba; en ese entonces yo salía con un chico con vello facial y cabello largo. La segunda ocasión tuvo lugar un par de meses atrás. Me encontraba en las mismas circunstancias con alguien más cuando un par de niños llegaron acompañados de sus familiares para jugar con un balón de fútbol. Los dos niños persiguieron el balón hasta estar a pocos metros de nosotros, uno de ellos nos vio y, sorprendido por contemplar en persona algo de lo que sólo había oído hablar, exclamó: “¡Mira! ¡Son homosexuales!”.

La UNAM no es solamente la máxima casa de estudios de México y la universidad más importante de América Latina, es la punta de lanza del pensamiento social y científico del país, un espacio para la discusión libre y el surgimiento de nuevas ideas. La Universidad no puede continuar siendo todo esto si no es un lugar seguro donde los derechos humanos se cumplan cabalmente. El pasado 23 de noviembre una pareja de estudiantes homosexuales, Víctor Chavarría y Samuel Santarosa, fueron retenidos ilegalmente y sometidos a violencia física por parte del personal de Auxilio UNAM, el cuerpo de seguridad que resguarda las instalaciones universitarias. La noticia se publicó en línea el 28 de diciembre de 2007 en el sitio de la agencia NotieSe (la pueden encontrar en: http://www.notiese.org/interior.shtml?sh_itm=fc52406ff95e36f7ba93a1dd02bd4d61); en ella se da cuenta del abuso y hostigamiento que parecen tener como único pretexto la preferencia sexual de los agredidos. La respuesta de Víctor, “¿Y cómo sabes que yo no lo soy”, cuando personal de Auxilio UNAM le sugirió desplazarse de la zona donde se encontraban por que por ahí “hay mucho pinche maricón” fue lo que desató el ataque.

El caso de Víctor y Samuel no es aislado. Se tienen noticias de muchos más, incluyendo una golpiza en lo que se conoce como el Camino Verde, un lugar de ligue gay desde hace varias décadas, y gran parte de quienes tenemos preferencias no heterosexuales estamos conscientes, casi por instinto, de que no debemos hacerlas públicas de ninguna forma cuando un vehículo de Auxilio UNAM se encuentra cerca, si apreciamos nuestra integridad física.

Es sensato sospechar que estos dos jóvenes hacían algo más que descansar en el auto antes de ser agredidos y quizás las prácticas que se llevan a cabo en el Camino Verde no deberían realizarse en espacios públicos, pero esto no es justificación para los crímenes efectuados por el personal de Auxilio UNAM. Es bien sabido que no son sólo algunas personas de preferencias no heterosexuales quienes realizan actos sexuales en Ciudad Universitaria, pero son éstas quienes reciben abusos y violaciones a sus derechos más graves y con más frecuencia. Independientemente de si existió una infracción o una falta a la moral (si es que llevar a cabo prácticas sexuales en estos espacios constituye una), el proceder de Auxilio UNAM violenta la integridad de universitarios y universitarias, así como nuestros derechos, particularmente el derecho a la no discriminación.

Como yo, hay varias personas que sentimos una enorme indignación por los abusos y violaciones a derechos humanos que se experimentan en Ciudad Universitaria, por lo que hemos decidido manifestarnos en contra de ello el próximo 13 de febrero al medio día en la Torre de Rectoría. Si han sido víctimas de abusos como estos, les rogamos que no se queden callados: denúncienlos. Existen organismos que pueden ayudarles como la Comisión Nacional de Derechos Humanos, la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación. Si comparten nuestra indignación, manifiéstenla con nosotros, consulten el documento de protesta que será entregado al Rector en http://nodiscriminacionunam.blogspot.com/, si están de acuerdo fírmenlo enviando sus nombres al correo nodiscriminacionUNAM@gmail.com y hagan correr la noticia de que los universitarios y las universitarias estamos inconformes.

Guillermo de León.
Estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras.